Resistencia Migrante Disidente

Identidad corporativa

Diseño de identidad corporativa para Resistencia Migrante Disidente, un espacio intergeneracional de concienciación y acción antirracista, descolonial, anticolonial y antipatriarcal. Teje memoria, comunidad y resistencia desde experiencias migrantes y racializadas. Su práctica entrelaza educación popular, disidencia cuir/kuir, reparación y acción política. Y son tan bellas que han confiado en joanrojeski estudi para rediseñar su identidad.

Resistencia: no dejarse vencer.
Migrante: personas en movimiento, historias que atraviesan fronteras.
Disidente: romper moldes, desbordar etiquetas, no dejarse definir.

Gráficamente, la identidad se construye a partir de un sistema modular, flexible y deliberadamente irregular, con una clara influencia de la cultura street y urbana. La tipografía, condensada y contundente, remite al lenguaje del cartel, la protesta, el sticker y el espacio público, mientras que las composiciones descentradas, las rotaciones y las formas angulares refuerzan una actitud inquieta, directa y disidente. La paleta cromática parte de la Wiphala y traslada sus colores a un universo de símbolos, siglas y piezas gráficas que pueden combinarse, superponerse y funcionar de manera autónoma. Un sistema visual pensado para crecer, adaptarse a diferentes formatos y convertir cada aplicación —digital, editorial, textil o de calle— en una extensión de la misma voz colectiva.

«Amor migrante. Ternura radical!»

Diseño de identidad corporativa

Cliente: Resistencia Migrante Disidente

Diseño de identidad corporativa para Resistencia Migrante Disidente, un espacio intergeneracional de concienciación y acción antirracista, descolonial, anticolonial y antipatriarcal. Teje memoria, comunidad y resistencia desde experiencias migrantes y racializadas. Su práctica entrelaza educación popular, disidencia cuir/kuir, reparación y acción política. Y son tan bellas que han confiado en joanrojeski estudi para rediseñar su identidad.

Resistencia: no dejarse vencer.
Migrante: personas en movimiento, historias que atraviesan fronteras.
Disidente: romper moldes, desbordar etiquetas, no dejarse definir.

Gráficamente, la identidad se construye a partir de un sistema modular, flexible y deliberadamente irregular, con una clara influencia de la cultura street y urbana. La tipografía, condensada y contundente, remite al lenguaje del cartel, la protesta, el sticker y el espacio público, mientras que las composiciones descentradas, las rotaciones y las formas angulares refuerzan una actitud inquieta, directa y disidente. La paleta cromática parte de la Wiphala y traslada sus colores a un universo de símbolos, siglas y piezas gráficas que pueden combinarse, superponerse y funcionar de manera autónoma. Un sistema visual pensado para crecer, adaptarse a diferentes formatos y convertir cada aplicación —digital, editorial, textil o de calle— en una extensión de la misma voz colectiva.

«Amor migrante. Ternura radical!»